Feliz Aniversario Lima: ¡Conoce más sobre la tradicional flor de Amancae!

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¡Feliz Aniversario Lima!

La más limeña de las flores tiene muchos nombres, Amancae en quechua, Amancaya en aymara, Jancai, Hamanq’ay, Lamanckai, Hamancaes, etc. Ha inspirado a artistas e intelectuales desde la época prehispana y sus característicos pétalos amarillos son símbolo de la capital peruana.

¿Qué tanto sabes de esta efímera flor?

Conoce algunos datos interesantes de la flor de Amancae

Los inconfundibles pétalos amarillos y centro verdoso de este lirio son de una gran belleza, pero esconden una trágica condición: sólo florece una vez al año y su floración dura tan sólo cuatro días. Durante la estación más fría y nublada, las lomas que rodean la ciudad de Lima se iluminan con color durante esos cortos días y, a pesar de lo poco que dura, su belleza ha inspirado a personas de todo tipo.

Los artistas han plasmado esta delicada flor en sus trabajos desde hace siglos. Ya en tiempos prehispánicos, los incas decoraban cerámicos y keros con imágenes de la flor de Amancae. Y desde entonces, incontables poetas han hecho mención de sus pétalos, Pablo Neruda entre ellos, quien la menciona en su Oda a la Jardinería. Pero él sólo es uno entre muchos, Bernabé Cobo, Chabuca Granda y hasta Charles Darwin hace mención de ella en su Teoría de la Evolución de las Especies.

Pero a pesar de su innegable belleza, a pesar de su historia, renombre y de lo mucho que representa para Perú, la flor de Amancae está actualmente en peligro de extinción. Es símbolo de la ciudad de Lima, pero se cultiva muy poco allí. Ya dejó de crecer en el Rímac y sólo queda un santuario en el Pachacámac donde puede crecer en los grandes números de los que cantan los valses. Cuando antes la gente se reunía a cantar y celebrar la fiesta del Día de San Juan entre las flores, ahora ya no quedan más que recuerdos.

Una de las razones principales por las que este lirio no se cultiva mucho es que las condiciones en las que crece son muy especiales. Después de todo, es difícil reproducir la fría neblina entre las piedras desde las que florece el Amancae. Y cada día quedan menos espacios silvestres para que crezca esta flor, porque los cerros y lomas limeñas están desapareciendo.

Pero no todo está perdido. Existen varias iniciativas para cuidar de la flor del Amancae y asegurar su supervivencia. El Proyecto Amancaes busca cultivarlas en viveros, mientras que el Santuario de Amancay preserva una parte del entorno natural de esta flor. Con los esfuerzos combinados de naturalistas, investigadores, el gobierno de la ciudad y, por supuesto, la gente de Lima, todavía podremos disfrutar de la enigmática belleza de la flor de Amancae.

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